COGERSA (Consorcio para la Gestión de Residuos del Principado de Asturias) es el principal referente de tratamiento y valorización de residuos en la región. ¿Qué prácticas lleva a cabo para cerrar el ciclo de los residuos en Asturias?
Estructura y objetivos
COGERSA opera varias infraestructuras estratégicas:
• Estaciones de transferencia: recogen y canalizan residuos de los municipios hacia plantas de tratamiento.
• Plantas de reciclaje: gestionan envases ligeros, papel, cartón, vidrio, restos vegetales y otros.
• Plantas de valorización energética: transforman la fracción resto en energía eléctrica o térmica, reduciendo residuos destinados a vertedero.
• Vertederos controlados: para rechazos no reciclables tras garantías de sellado y control de lixiviados, minimizando impacto ambiental.
Procesos destacados
• Selección mecánica avanzada: para separar y clasificar distintas fracciones.
• Compostaje de residuos verdes: produciendo abono orgánico reutilizable.
• Recuperación energética: quema controlada de fracción no reciclable, con eficiencia energética y sistemas de reducción de emisiones.
• Trazabilidad total: uso de albaranes electrónicos, geolocalización de camiones y transparencia en trazas de residuo desde origen hasta destino final.
Responsabilidad social y ambiental
COGERSA impulsa campañas educativas, web informativas y colaboración con entidades para difundir el reciclaje.
Además, invierte en innovación para tecnologías más limpias y eficientes.
Desafíos pendientes
• Aumentar la recogida selectiva en zonas rurales o de baja densidad.
• Reducir la generación de fracción resto.
• Mejorar la integración energética de la valorización.
COGERSA es un ejemplo tangible de cómo una gestión integrada y bien organizada puede transformar los residuos en recursos, minimizar el impacto ambiental y educar a toda una comunidad. Su modelo combina eficiencia tecnológica, responsabilidad ambiental y pedagogía social. Sin embargo, siempre hay camino por recorrer: la transición hacia una economía circular solo será posible si ciudadanos, empresas e instituciones colaboran activamente. ¿Podemos aprender del modelo asturiano e impulsarlo en otros territorios con igual eficacia?


